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  • Lydia Madero Alcantud

Como conseguir tus objetivos - tus creencias limitantes.



¿Cuál es tu objetivo? ¿A dónde quieres ir? ¿Por qué lo quieres conseguir? ¿Para qué ?

¿Cuáles son tus metas?

¿Qué te lo impide?

¿Qué se está interponiendo en tu camino?

¿Qué limitaciones te encuentras?


Anota en un cuaderno tu objetivo de manera clara, corta y concisa.


Ahora, pregúntate los COMO.


¿Qué creencias tengo que tener para cumplir con mis objetivos? ¿Que creencias tengo que tener para que los como se den?


Por ejemplo, si mi objetivo es crear una empresa, una de las creencias que debo tener es: soy merecedor o merecedora de abundancia economía. Soy capaz de materializar mi objetivo, etc.


Ahora, una vez tengas tus “comos” y tus creencias creadas, cuestiona y medita todo aquello que sientes al respecto. Que pensamientos limitantes o saboteadores aparecen, pon atención a las sensaciones del cuerpo... estate presente e indaga acerca de la información que recibes.


Si aparece una emoción o un pensamiento que te limita pregúntate:

¿Qué Que me estoy creyendo para sentir lo que estoy sintiendo?


Anota también en tu hoja las creencias limitantes que hasta día de hoy consideras que has creído y te han saboteado.


Cuestiónate hasta el punto de hacer consciente que actitudes o hábitos realizas normalmente que te impiden lograr tu objetivo.

Hacerlo consciente es el primer paso para el cambio.


Comienza a ser consciente que son creencias y que por lo tanto no tienen que formar parte de la realidad. ¿Cómo sabes que son ciertas? Tal vez te lo enseñaron en tu infancia pero, ¿sigues pensando lo mismo en tu edad adulta?


Las creencias limitantes y potenciadoras se revelan a menudo a través de las estrategias en relación con la identificación de creencias donde se encuentran las siguientes:

Operadores modales: “No debería estar aquí”, “No soy capaz de conseguir un trabajo decente”. ¿Por qué?

Nominalizaciones: “Por el honor”, “Ante todo el respeto”, “Mi familia me causa frustración”. ¿Por qué haces cosas por conceptos que sólo existen en tu mente?

Causa-efecto: “Si soy blando con mis hijos, se van a creer que soy débil y no me van a respetar”. ¿Por qué? ¿Qué te hace creer eso o siquiera pensarlo?

• Cuantificadores universales: “Todos los jefes son unos avaros”, “Siempre acabo igual”, “Nunca conozco a hombres que merezcan la pena”. ¿Por qué piensas eso? ¿Todos? ¿Siempre? ¿Nunca? ¿Ha ha- bido excepciones?

Juicios generalizados: “A quien madruga, Dios le ayuda”, “Dime con quién andas y te diré quién eres”. ¿Por qué crees esas cosas? ¿Por qué crees que se aplican universalmente?


¡Cuestiona!


Intenta cambiar esa creencia limitadora en alguna que sea positiva. Por ejemplo “siempre he creído que mostrar mis sentimientos de tristeza es una debilidad” cámbialo por “ mostrar mi tristeza ante alguien me hace ser humano, vulnerable … y eso me hace ser auténtico”.


Repite esta nueva creencia y llévala a la práctica para que veas los beneficios que te aporta. Sólo así conseguirás integrarla en ti.


Una manera de integrar una nueva creencia es la escritura y la visualización consciente. Escribir cada día tu nueva creencia potenciadora de manera repetida y utilizar el método VAK.

VISUAL, AUDITIVO, KINESTESICO


Imagínate que puedes ver esa situación que deseas lograr con las creencias que quieres insertar en ti, de modo que puedas ver como se dará, oír lo que dirás y lo que otros te dirán, y sentir en tu cuerpo esa energía de gratitud y de empoderamiento. Nuestro cerebro ya está creyendo que esto está pasando.


Esta creencia potenciadora debe estar escrita en presente, primera persona y afirmativo. Por ejemplo:

Si yo siempre he pensado que el dinero se gana con esfuerzo, mi nueva creencia sería: yo merezco/soy capaz de ganar dinero sin esfuerzo.


En resumen:

Escribe en una hoja tu objetivo.


Cuestionándote.


Escribe los COMO, las creencias que debo tener para que se cumpla.


Medita sobre aquellas creencias que durante tu vida te han saboteado, haciendo un repaso de aquellas situaciones que se han repetido a lo largo de tu vida. Utilizando la pregunta: ¿que me estoy creyendo? ¿Que me creo para sentir lo que siento? De este modo también hacemos una liberación emocional entendiendo que solo somos nosotros los responsables de todo aquello que nos pasa. No vemos la vida como es, vemos la vida como somos. Como es dentro, es fuera.


Escribe acerca de esas creencias limitantes y cuestiónalas.


Utiliza el método VAK, la meditación, la escritura y la visualización consciente para darle una nueva orden a tu cerebro y que actúe como que eso ya está ocurriendo.


Tus creencias limitantes se forjan desde la más pequeña infancia. Hasta los 7 años aproximadamente, solo almacenamos información en nuestro subconsciente. Por lo que, actuamos en piloto automático en la edad adulta, siendo un 5% solamente lo que hacemos de forma consciente y un 95% de lo que hacemos y conseguimos lo gobierna nuestro subconsciente. Por ello es de vital importancia conocer que creencias limitan nuestra vida, nuestras relaciones, trabajos, objetivos, hábitos...


Nuestras creencias, ya sean limitantes o potenciadoras, determinan nuestros actos, y nuestros actos verifican y refuerzan las creencias en un bucle que se retroalimenta a sí mismo. Con el paso del tiempo, las creencias se arraigan con más fuerza y parecen cada vez más reales.


En el curso de abundancia que tienes disponible en mi web, hablaremos acerca de las creencias limitantes y distintas técnicas de testeo de creencias, meditaciones, y técnicas de anclaje de las nuevas creencias potenciadoras, así como hábitos para crear la vida que deseas.


No te olvides: vive el momento presente. El aqui y el ahora. Medita. Respira...

Es lo único que importa: El momento que estás viviendo Ahora.


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