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  • Lydia Madero Alcantud

Las 5 áreas del bienestar. POST BIENESTAR INSTAGRAM

Actualizado: 26 de dic de 2020


El bienestar no solo consiste en ser feliz. Ser feliz no es una meta, es una actitud que nos permite disfrutar de los pequeños momentos en nuestro camino por la vida.

El bienestar tampoco es gozar de buena salud o alcanzar el éxito ni llevar una vida acomodada. Si nos esforzamos por alcanzar cualquiera de estas por separado, lo más probable es que caigamos en la frustración o la ansiedad.


Nada es permanente. Todo está en continuo cambio y hay momentos en la vida en que tenemos buena salud, éxito y seguridad pero luego hay otros en los que nos falta.

¿Realmente, qué hay seguro en esta vida?

¿Prefieres la seguridad o la felicidad?


El bienestar trata de ser capaces de interconectar cinco elementos esenciales: el bienestar profesional, social, económico, físico y comunitario. Todos ellos en su conjunto nos llevan a un bienestar a nivel individual que nos permite alcanzar el máximo potencial en nuestro desarrollo personal y espiritual.


El bienestar profesional se basa en cómo empleas tu tiempo. Cuánto te satisface lo que haces cada día. Cuanto tiempo dedicas a desarrollar tu vocación. Tu vocación puede ser hoy una y mañana puede ser otra. Como he descrito líneas arriba... todo está en continuo movimiento. “Hago y me descubro”. Tu vocación o propósito puede ser uno hoy y mañana otro. Se trata de, como HOY, aquí y ahora, dedicas tu tiempo hacia ello que te mueve por dentro, que te hace vibrar, que se pasan las horas del reloj y estás inmerso en ello. El bienestar profesional también puede darse en como actúas y como te relacionas con tu trabajo actual, ya sea un puente que te lleve a alcanzar tus objetivos o ya sea un trabajo vocacional.


El bienestar social trata de la importancia de las relaciones y del amor que hay en tu vida. Amigos, pareja, familia, compañeros... como son tus relaciones en general.


El Bienestar físico y personal habla de tus hábitos. Tiene que ver con tener Salud y energía suficiente para realizar las tareas cotidianas.


¿Serías capaz de sostenerte en momentos de adversidad sin unos pilares sólidos personales que te sostengan?

¿Cómo cuidas tu energía?

¿Si no gozas de una buena Salud podrías alcanzar tu plenitud personal?

Y así podría seguir cuestionando hasta hacer consciente que necesitamos un equilibrio base en nuestra vida más íntima.


Cuando llega un momento donde la vida nos rompe los esquemas... ¿Qué sería lo primero que harías? Saber volver a ti... y desde ahí, seguir avanzando. Por eso es de vital importancia mantener un bienestar equilibrado. Tener unas bases sólidas que nos permitan caernos, pero en vez de una semana, unas horas será lo que tardemos en volver a levantarnos.


El bienestar personal y físico habla de los hábitos que mantenemos día a día tanto en nuestro descanso, alimentación, cuidado físico, mental, ejercicio fisico, desarrollo personal...


El bienestar económico trata de tu gestión financiera. Como es tu relación con el dinero. Con su energía. Porque...al fin y al cabo, es eso: energía. Cuanto más peso energético le pongas a la palabra dinero, más situaciones desfavorecidas atraerás a tu vida.


El bienestar comunitario habla de cómo contribuyes a los demás. Cuando aportas algo al bienestar de los demás, conectas con la infinita abundancia y recibes amor multiplicado por 10 de diferentes formas. Un corazón abierto y agradecido dispuesto a dar a los demás sin esperar nada a cambio, es un corazón abierto a la abundancia que nos conecta a la vida.


La maestría trata de equilibrar todas estas áreas; ya que si se produce tensión en alguna de ellas, va a repercutir en el estrés total de todo el organismo, y la respuesta del estrés va a estar íntimamente ligada con nuestro bienestar total.


¿Cuanta cantidad de energía excesiva dedicas al trabajo a costa de las relaciones personales?


El verdadero empoderamiento llega cuando empezamos a analizar a fondo nuestras experiencias y como hemos llegado a donde estamos en la actualidad.

¿Cómo? Cuestionando una y otra vez nuestras creencias. Utilizando nuestras herramientas de autoconocimiento y comprendiendo que todo lo que nos sucede, proviene de nuestro interior. De lo que nos creemos, de lo que sentimos, de nuestras heridas, proyecciones y nuestra interpretación del mundo.


Si queremos hacer cambios, tenemos que cambiar nuestros hábitos y costumbres. Los cambios nos emocionan, nos ponen alerta, nos asustan. Para cambiar, debemos ACEPTAR, entender y manejar nuestras emociones. Graba en tu mente:

Nuestros pensamientos, emociones y acciones conducidas a través de lo que nos creemos, actúan como creadores de nuestra realidad.

Dibuja un círculo y divídelo en 5 triángulos.

En cada uno de esos triángulos sitúa un area de tu bienestar.

Comienza a cuestionar si tus áreas están equilibradas y que podrías hacer para mejorar o cambiar (o aprender) en el caso de que no lo estén.

Reflexiona acerca de ello y ábrete a descubrirte un poquito más.

Recuerda: todo es perfecto tal y como está sucediendo porque es justo lo que necesitas para aprender. Cuestiónate en aquellas áreas que te causen malestar, descubre cuál es su causa y ábrete a cambiar y a recibir todo lo bonito que la vida tiene para ti.


Con amor.


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